Anselmo Antonio Vilar

Anselmo Antonio Vilar

¿Quién fue Anselmo Antonio Vilar? ¿Qué hizo como para que se le pueda considerar un héroe?

Esta es su historia:

Algunas veces, solo algunas veces, vosotros, los humanos, sois la hostia. Solo así se puede comprender la actuación de un hombre, y sus consecuencias, hace ya unos añitos. Un hombre que sin empuñar armas, pero armado de un valor sin igual, salvó miles de vidas. Sí, has leído bien: miles.

La historia de este hombre es increíble. Y lo que hizo tan grande, que, desde la bitakora, el Basajaun no puede por menos que hacerle un pequeño y sentido homenaje.

Te pondré en situación:

El 18 de julio de 1936, unos hipócritas de mierda, por denominarlos de una manera agradable, que creyeron que España les pertenecía, dieron un golpe de estado. Este golpe, lejos de solventarse de manera rápida, desembocó en una cruenta guerra civil. La conocida por todos los humanos del mundo como guerra civil española. Para el Basajaun, la mayor vergüenza de España en el siglo XX. Y en el XIX, y en el XVIII, y en el XVII…

Seis meses después del comienzo (febrero de 1937), ante el avance de las tropas sublevadas hacia Málaga, sus habitantes, temerosos de que les limpiasen el forro, huyeron hacia Almería. Uno más de tantos tristes episodios repetidos, bochornosos e innominiosos, que crecieron como las moscas al albor del verano, desde el 36 hasta el 39 de la pasada centuria.

El mandamás de los sublevados, aquel a quien desde mi adorada Euskal Herria se denominaba Patxi, sabía de sobra que para conseguir ganar la contienda civil española debía de contar con el apoyo de Adolfo y Benito (fascistas en apogeo en Europa). A su vez, a estos dos sinvergüenzas asesinos de mierda, de nuevo, por denominarlos de una manera más que agradable, se les brindaba una oportunidad de oro para ensayar sobre el terreno. En un escenario real y con víctimas reales, ante la inminente guerra que se gestaba en Europa. Un conflicto bélico que pasó para la historia de los humanos como la II guerra mundial.

Como os decía antes, en febrero de 1937 miles de hombres, mujeres y niños, intentaban llegar hasta Almería. Con la única intención de salvar sus vidas. Pero claro, las aviaciones italiana y alemana no podían desaprovechar la oportunidad que les brindó Patxi de ensayar sobre el terreno. Aquellos miles de seres humanos huyendo (un episodio que quedó para la historia como la Desbandá), eran un caramelo. Los bombardeos y ametrallamientos de la aviación italiana comenzaron, y murieron miles de personas. Quedaron en las carreteras y caminos como si de despojos de animales se tratasen.

Imagen real de la Desbandá.

Y aquí, humanos, entra nuestro héroe.

Se calcula que la Desbandá sacó de sus casas a ciento veinte mil personas (120.000). Ciento veinte mil conejillos de indias para los fascistas. Pero cuando los aviones intentaron acabar con ellos, ocurrió algo increíble: al paso de la Desbandá por Torre de Mar, Anselmo Antonio Vilar, farero natural de Lugo que siguió con el oficio de su padre, apagó el faro de la mencionada localidad de Vélez-Málaga durante dos días. Es verdad que, aun así, hubo muchos muertos, pero el hecho de apagar el faro evitó que los aviones pudiesen ubicarse en condiciones. Y durante varios kilómetros (entre Almayate y Caleta de Vélez) la Desbandá estuvo protegida. Imposible calcular la cantidad de vidas humanas que salvó este hombre. Imposible.

La historia, por supuesto, con Patxi y sus acólitos de protagonistas, no tiene un final feliz: cuando las tropas nacionales de Patxi entraron en la localidad, Anselmo Antonio Vilar fue fusilado.

No tengo ni puta idea de si, al final, a este humano, a este héroe, se le va a rendir el merecido homenaje que se le debe por lo que hizo. Desconozco si se le pondrá su nombre a una plaza en Málaga. No sé si a una calle o a un edificio público, no lo sé…

… pero lo que sí sé, es que desde la bitakora se pone a cada uno donde se merece. Ni más arriba, ni más abajo: donde se merece. Y Anselmo Antonio Vilar, mis queridos y despreciables humanos, es un ejemplo a seguir por todos.

Este es el pequeño homenaje del Basajaun a don Anselmo Antonio Vilar. Farero de profesión. Traidor para los hipócritas y héroe para los demás.

Para mí, un hombre.

De los que ya no quedan.

 

Fotos obtenidas de www.laopiniondemalaga.es

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