Carbonera IV

Carbonera IV

En esta cuarta entrada de la bitakora, dentro de la serie dedicada a Carbonera, continuaremos avanzando en nuestra investigación.

En la primera, la segunda y la tercera, han quedado demostradas muchas cosas. Tal vez demasiadas. En esta, desmembraremos la información que me envió Pilar Rodríguez, responsable del Archivo de la Diputación Provincial de Palencia, sobre Carbonera. Información esta, que tristemente no posee nada que aporte datos o pruebas sobre el escudo de los Señores Carboneras, o sobre su linaje.

Y lo que me envió Pilar, completando así lo que yo ya la había mandado vía e-mail, fue lo siguiente…:

 

Ciertamente en el Becerro de las Behetrías (mediados del s.XIV) Carbonera aparece en la Merindad de Saldaña (IX, v. II, p. 59):

Carbonera: este logar es solariego e es de Iohán Rodrígez de Çisceros.

Dan al rey moneda e seruiçios. E non pagan yantar nin martiniega nin fonsadera.

E non dan al sennor ninguna ynforçion.

 

Estas tristes líneas que me envió Pilar, me pillaron un poco de sorpresa cuando las leí por primera vez, pues recuerdo haber leído, os lo aseguro, que Carbonera es el único lugar no solariego de los Veinticinco. Repito: lo he leído, pero no sé ni dónde. No miento. Sin embargo, y tras esta información, demostrado queda que Carbonera fue un lugar solariego. ¿Y qué significa esto?

Solariego:

El término solariego se utiliza para definir un patrimonio familiar que tiene un linaje noble y antiguo.

Pero es que, además, esas tres tristes líneas que aparecen en el Becerro de las Behetrías, aun pareciendo muy poca cosa, aportan mucha información. Más de la que aparentan a simple vista:

Yantar:

En la Corona de Castilla, el yantar era un tributo que se pagaba en las zonas pobres y apartadas, como grano, gallinas, vino, conejos… siempre comida, nunca monedas, para contribuir al sustento del rey o de los señores cuando pasaban por dichos lugares.

Martiniega:

La martiniega es un tributo, el más antiguo de la Corona de Castilla, casi , y que toma su nombre al pagarse en el día de San Martín. Parece ser que era algo que se cobraba al campesino que comenzaba a trabajar unas tierras nunca antes labradas (¿Reconquista?), y se tiene constancia de que en el siglo XVII era de doce maravedíes. Este impuesto, ya de por sí bajo, no subía de precio con el transcurrir de los años (en la edad media, al igual que hoy en día, existía una depreciación del dinero conforme avanzaban los años, y lo que hoy era caro, si no subía de precio, años después bien podría llegar a ser relativamente barato), por lo que acabó siendo una simple manera de hacer ver al campesino quién era el dueño de las tierras, un símbolo de señorío, más que algo que gravara seriamente el bolsillo de quien tiene que pagar siempre todo: los pobres.

Fonsadera:

Tributo que se pagaba al rey para cubrir los gastos de la guerra, o la obligación de acompañarlo en expediciones militares. Si se disponían de los medios, económicos, por supuesto, para mantener un caballo y pagar las armas, estaba dispensado de fonsadera. Sin embargo, si aún así se le obligaba a acudir a la batalla, y no lo hacía, o se retiraba antes de tiempo, el rey le obligaba a pagar la fonsadera que decidiese. Algunos lugares, bien por servicios prestados, bien como un fuero otorgado, no pagaban fonsadera.

Infurción (ynforçion):

Tributo que en dinero o especie se pagaba al señor de un lugar por razón del solar de las casas.

 

Por lo tanto, según los nuevos datos aportados por Pilar, y desmembrados, Carbonera no pagaba ninguno de esos tributos. Y no lo ha hecho desde hace más de seis siglos, que se sepa hasta ahora.

Detalle del reloj de sol que se encuentra bajo el escudo de armas de los Señores Carboneras.

¿No es increíble? ¿No es increíble también, que dicho lugar ya fuese solariego en el siglo XIV? ¿Un lugar tan minúsculo y apartado, dispensado de pagar, además, de todos esos tributos que se mencionan en el Becerro de las Behetrías? No deja de ser, cuanto menos, curioso, ya que según el Fuero Viejo de Castilla existen cuatro cosas que le pertenecen al rey por derecho, inseparables del cargo que ostenta el portador de la corona: justicia, moneda, fonsadera y yantar. Pero Carbonera da al rey moneda y servicios… y está exonerada de cualquier otro tipo de gravamen: al rey (no pagaban yantar, no pagaban fonsadera) o al señor (no pagaban martiniega, no pagaban infurción).

¿Por qué no lo pagaban? ¿Fue por servicios prestados, o fue una medida de gracia para ayudar a que el lugar se mantuviese habitado? ¿Y quién fue ese Iohán Rodrígez de Çisceros? Según El Becerro de las Behetrías fue el señor de Carbonera, pero… ¿quién fue realmente él? ¿Uno de los Señores Carboneras? Más que posible, desde luego, pero había que intentar confirmarlo. Sin embargo, antes de centrarme en esta nueva búsqueda, me sumergiría de nuevo en la inscripción de la iglesia, la cual, nos aporta por donde seguir buscando, ya que los Señores Carboneras eran…:

   “…hidalgos de ejecutoria, presentes en todo tiempo en este curato. Tienen la tercera parte de los diezmos de esparto, lino, avena y demás legumbres.”

Muy bien. Iremos paso a paso…

… pero otro día, que tanta información de golpe puede que os siente mal… ji, ji, ji…

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