Carlos II

Carlos II

¿Qué hechos históricos que se precien de serlo, en un relato humano, no cuentan con hombres y mujeres de renombre que vivieron en el pasado? Yo creo que ninguno. No, si nos atenemos a novelas de cierto corte histórico, donde se intenta plasmar algo, con la credibilidad que aportan los personajes que existieron de verdad. Personajes reales.

Intento diferenciar estos personajes en la historia de una manera muy sencilla. Y es que, a los humanos hay que explicaros las cosas de forma que las pueda entender un bebé de apenas un añito, porque si no se os va la pinza. Con esta idea, haceros más fácil distinguir quienes fueron personajes reales de la historia, y los que no (los que aparecen en Cultus), he seguido el mismo patrón durante todo el relato: los personajes reales aparecen con nombres y apellidos; los que han surgido de mi imaginación, o de la de Basandere, solo tienen nombre. Todos, menos uno. Espero que en el futuro se comprenda el por qué. Es algo que está todavía dando vueltas en mi cabeza, y que algún día, y con más tiempo, me replantearé comenzar a plasmar frente a un teclado. Eso siempre contando con el beneplácito de Basandere, que ya está empezando a estar un poco harta de mis pequeñas faltas de atención hacia ella, por atenderos a vosotros. Yo la intento hacer ver que me necesitáis, que hay historias y sucesos que no deben de ser olvidados por los humanos, y creo que… aunque con dificultad, la estoy llevando a mi terreno. Me refiero a la historia y a mi relación con vosotros, porque ella, que es quien manda en casa, como debe ser, es indomable. La adoro. Cada día más. Mira tú por dónde, que creo que hoy la voy a llevar una Eguzkilore para que vea que la sigo queriendo.

Cultus narra unos hechos que mezclan realidad con ficción. Es lógico, por ello, que ciertos hechos precisen de ser explicados de forma objetiva. Y para ayudarme en esta encomienda, Carlos II se me presentaba como la pieza que hace que muchas cosas encajen en la historia. Más de las que puede parecer a simple vista.

Este monarca español, un hombre con una vida muy triste y miserable, aún siendo el rey, es uno de los mejores ejemplos que existen sobre la creencia o no en ciertas prácticas poco convencionales para vosotros, los humanos, y en aquella época. Ayuda además su aparición en la historia, para explicar muchas cosas, para sentar las bases de otras, para comprender un poquito mejor la España de finales del XVII y principios del XVIII…

Imagen de OpenClipart-Vectors

…y tuvo este rey, algo que le unió al Valle del Salcedón.

Algo real.

 

PD: Basandere ha quedado prendada con la Eguzkilore. Como siempre.

Hoy triunfo.

Como siempre.

A ver si aprendéis.

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