Manuela Carmena

Manuela Carmena

Conversación oída en un bar mientras me tomaba un txakolí: no me he podido resistir a plasmarla en la bitakora. Allá va:

  • ¿Sabes una cosa…?
  • Pues si no me das más datos…
  • El día de Reyes hizo un tiempo de perros, y me quedé en casita. Sofá, manta y peli. Tuve una semana jodida en el curro y solo quería descansar. Cuando encendí el televisor, salían imágenes de una cabalgata.
  • ¿De qué sitio?
  • La verdad es que no lo sé. Escucha… a lo que te voy… Mientras elegía una peli para pasar el rato, me llegó un mensaje al móvil: la alcaldesa de Madrid…, ¿cómo se llamaba esa tía…?
  • Como mis pajas: Manuela.
  • ¡No seas gilipollas!
  • Bueeeeno, vaaaale… es que me lo has puesto a güevo…: Manuela Carmena.
  • ¡Eso es… sí! Bueno, pues Manuela había organizado la cabalgata de los Reyes de manera que el palco VIP estaba ocupado por niños con discapacidad. ¿Te lo puedes creer?
  • ¿De veras…?
  • En serio, tío…
  • Con un par…
  • O dos. No hacen más que criticarla, macho… y ella a lo suyo. Gobierna para la peña, tío, y no para esa chusma que se queja de que salga en una carroza un tío vestido de tía.
  • Algo había oído…: ¿no son esos que cacarean que los niños tienen pene y las niñas vagina?
  • Tú lo has dicho.
  • Esa puta jerarquía solo hace que incordiar. Se quejan todo el santo día con el que si los maricones esto… que si los maricones aquello… y nadie da más por el culo que ellos.

Esto me hizo mucha gracia: ni yo mismo lo hubiese expresado mejor.

  • Niños en silla de ruedas en primera fila, tío. ¿Pero es que a nadie que esté en su lugar, o de los que ocuparon su cargo antes que ella, se les había ocurrido?
  • Tú flotas.
  • Bueno… ya… pero es que me parece acojonante que la intenten bombardear por todos lados… y que ella siga a lo suyo, que resulta que es lo que mejor le puede venir a Madrid.
  • No a todos…
  • Ya, claro, por supuesto que no. A los que no les gusta es a los pijines que se creen que por tener dinero y poder son mejores que los demás.
  • Pasa de eso, tío… que me avinagras la birra…
  • Por cierto… ¿otra?
  • Venga, va…

Cuando el camarero les llenó de nuevo los vasos, brindaron con las cervezas:

  • Por Manuela…
  • Sí… y porque les siga dando por el culo…

Inconscientemente, yo mismo alcé un poco mi txakolí, y brindé con ellos en la distancia mientras sonreía. Y pensé, que no todo está perdido. Y que qué pena que no haya miles de Carmenas repartidas por las casas consistoriales del país.

Imagen obtenida de Wikipedia

Que Mari la dé fuerzas, y que les siga dando por el culo… ¡perdón!… quería decir… que siga haciendo bien su trabajo.

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