Reciclar

Reciclar

¿Por qué es importante reciclar? ¿Qué hay de cierto en lo que te han contado? ¿Es bueno para el medio ambiente? ¿Es bueno para ti?

Hola, humanos.

En esta entrada de la bitakora vamos a hablar de la importancia del reciclaje. ¿Por qué? Porque como soy el Basajaun, y no me gusta cómo hacéis muchas cosas…

… os voy a dar un tortazo con toa la mano abierta en vuestra moralidad. Comencemos.

¿Sabes para qué sirven los contenedores de basura?

Exacto: para poder tirar en ellos las bolsas llenas de desperdicios que generáis a lo largo del tiempo. Unos desperdicios que pueden ser orgánicos o no, y en los que se suelen encontrar restos de comida junto con cartón, vidrio, papel… Dichos contenedores te los suelen poner en zonas fácilmente accesibles en calles y barrios, y solo tienes que llevar tus bolsas de basura allí.

Antes de seguir, hagamos un pequeño recorrido por cómo ha cambiado el concepto de la basura y su tratamiento:

Hace no tantos años, los camiones de la basura eran pequeños. Algunas veces, no tan pequeños. Camiones que recogían esos desperdicios generados.

Un par de operarios se bajaban de la parte de atrás del camión, y tiraban todas las bolsas al interior del mismo.

Cuando estaba lleno, se llevaba a un lugar donde se almacenaban todos los desechos. Un lugar adecentado para ello con excavadoras y operarios, con el fin de tratar esas montañas de residuos.

Ante la importancia y la magnitud del problema de la basura generada por los humanos de todo el mundo, algunas conciencias, parece ser, que comenzaron a despertar. Y vosotros, los humanos, intentando dejar un mundo lo mejor posible para vuestros hijos, creísteis también despertar: había que reciclar. Había que tratar de paliar el problema que conlleva el generar, cada vez más, ingentes cantidades de basura.

En la época de la que os he hablado antes, cuando los camiones de basura eran cuatro ruedas sobre una bañera de madera, ya existían operarios que trataban esa basura generada. Me refiero a currelas de turno, encargados de separar aquello que, dentro de los desperdicios propiamente dichos, pudiese volver a utilizarse: papel, cartón, vidrio… Pero para reciclar como es debido, supuestamente, alguien tuvo una genial idea: colocar unos contenedores adicionales en los lugares donde habéis llevado desde siempre vuestra basura, y que dichos materiales reciclables pudiesen ser depositados por separado.

Esto, fue la repanocha.

Las calles de vuestros barrios se llenaron de contenedores de basura diferentes. Estos contenedores son de colores, de manera que, en ellos, se depositen los residuos que corresponden: amarillo, verde, azul… y según este color, en ellos debéis depositar papel, plástico o vidrio, tal y como corresponda.

A la par, en la prensa escrita y audiovisual, os bombardearon con miles de anuncios publicitarios. Muchos de ellos generados por los propios gobiernos centrales o autonómicos. En estos anuncios, os dejan más que clara la importancia del reciclaje: que si no sé cuantas horas de luz generada por no sé cuántas botellas recicladas, que si no sé cuántos millones ahorrados gracias al reciclaje de todos, que si no sé cuántos watios no gastados en reciclaje de residuos servirían para alumbrar una ciudad no sé cuánto tiempo…

Es decir: reciclar es rentable.

Reciclar es rentable, sí. Pero… ¿para quién?

Vamos a poner un ejemplo muy sencillo. Lo haremos además, con uno de los materiales que más peso tienen en todo esto del reciclaje de residuos: el vidrio.

Volvamos otra vez a unos cuantos años atrás…

En los años cincuenta y sesenta de la pasada centuria, si una amatxu mandaba a su hijo a la tienda donde había comprado una botella de leche, una botella de vidrio, por esa misma botella de leche, pero vacía, el tendero le daba unas perras. Si un barman devolvía al repartidor las botellas de vino vacías, o las de cerveza, el repartidor le cobraba menos dinero en el siguiente pedido. Si un hombre, o una mujer, se acercaba al vinatero a comprar una cántara de vino, si llevaba la cántara vacía para que se la llenase, el vinatero, lógico, solo le cobraba el vino. Podría seguir… pero creo que con esto es suficiente para que entendáis lo que os quiero explicar: el vidrio, aunque sea poco, tiene valor.

Al amparo de ese “despertar” de la conciencia social con el hecho de reciclar residuos, aupado todo ello por la publicidad, muchas veces estatal, sobre la conveniencia de reciclar o no… surgieron las grandes empresas de reciclaje. ¿Por qué? Porque algunos residuos, convenientemente tratados y separados entre sí… tienen valor. Aunque solo parezcan basura.

Con estas grandes empresas, los barrios se llenaron de contenedores de colores, los camiones empezaron a ser cada vez más grandes y automatizados, y las botellas de vidrio comenzaron a estar bien separaditas en la basura… de latas, restos de comida, papel y cartón… Sí, pero con todos estos materiales pasó exactamente lo mismo: todos bien separaditos para reciclar.

Ahora, humano… el tortazo que prometí dar en tu pútrida moralidad:

¿Cuántos hombres vienen ahora a recoger la basura a tu barrio? ¿Cuántos operarios hay ahora en los lugares donde se almacenan los residuos que se pueden volver a reutilizar?

El reciclaje se ha convertido en un negocio, donde tú, sí, tú… el que lee esto…, les haces la mayor parte del trabajo a esas grandes empresas de las que te he hablado antes.

Reciclar no es malo, no vamos ahora a pecar de hipócritas, pero… ¿no sería mejor que metieses todo el residuo generado en la misma bolsa… y que la empresa que lo gestione sea ella misma la que lo recicle? ¿Cuántos puestos de trabajo se generarían? ¿Cuántas familias podrían dar de comer a sus hijos si alguno de sus miembros está en el paro… y una de estas empresas lo contrata porque necesita operarios para separar unos materiales de otros? ¿Miles? ¿Millones?

¿Recuerdas el ejemplo que te he puesto antes? Me refiero al de un niño o niña que hace sesenta años devolvía una botella vacía de vidrio en una tienda. Imagina que iba con un recipiente a comprar la leche. ¿Tenía que pagar algo por el contenedor, si solo se llevaba contenido?

¿Recuerdas que te he dicho que si devolvía la botella…le daban unas perras por ello?

¿Te pagan algo a ti por meter una botella de vidrio vacía en el contenedor amarillo?

¿Hasta cuándo vas a seguir trabajando para esas empresas… a cambio de nada?

Tenéis lo que os merecéis.

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