Vergüenza

Vergüenza

Ante la avalancha de despropósitos creados, y a partir del bochorno que me provocáis los humanos a mí, el Basajaun, me veo en la obligación moral de denunciar en la bitakora la vergüenza que todos deberíais sentir, y que parece que solo afecta a una parte de la población de ese lugar que se llama España. Me explicaré:

Tod@s sabéis que, a pesar de que muchos actuáis de forma vomitiva, aún me queda un ápice de esperanza en vosotr@s. Pero hoy, y a la sombra de lo debió de ser un referéndum legal y acabó copando portadas en todos los medios extranjeros, siento que ese pequeño ápice de esperanza depositada en vosotr@s se está colando por el retrete. Y lleno de mierda.

Un señor, el que ostenta el título de soberano del país, ha emitido un comunicado. En dicho comunicado, y corregidme si mi interpretación del mismo es errónea, ha llamado a la cordura y la tranquilidad de los españoles, pero dejando claro que nadie ha de salirse de la legalidad vigente en el país. Y, resumiendo, se ha enrocado en la defensa a ultranza de una Constitución que vela por los intereses de tod@s. Por supuesto, no ha dejado pasar la oportunidad para recordar que el referéndum mencionado anteriormente, el famoso referéndum catalán del primer domingo de Octubre de 2017, se salta todas las leyes de un país que es un verdadero ejemplo de democracia para el mundo entero.

Ahora, me vais a permitir que matice un poco esto:

Tras la muerte del Caudillo de España por la Gracia de Dios, llegó una época de transición que desembocó en las primeras elecciones libres y en democracia desde la II República. Elegido el primer gobierno democrático en muchos años, se instauró, a la par que la transición avanzaba, una Constitución que estaba destinada a procurar la igualdad, en todas sus formas, para con todos los nacidos en la piel de toro. En medio de todo esto se reinstauró la Casa Real, dotando de esta manera a un solo hombre del título de soberano del país. El hombre que recibió tal honor, fue el padre del actual portador de ese título de soberano.

Increíble o no, se votó todo… menos esto último.

Si en España se hubiesen seguido desde entonces los principios democráticos que marca la Carta Magna, el padre del actual rey habría tenido que solventar el hecho de salir victorioso de unas elecciones. Y esto, humanos míos… no fue así.

Entiendo que a muchos les guste la monarquía. Lo entiendo, aunque no lo acabe de comprender del todo, y lo respeto, pero no me parece que España necesite a una serie de señores y señoras que se supone que deben de representar a todos los ciudadanos desde el Ferrol hasta las Canarias, y que en verdad no pueden representarlos porque no han pasado por la criba de unas elecciones. Y si algo no ha sido elegido democráticamente, siempre es algo impuesto. Y lo impuesto porque sí, siempre va a tener detractores y defensores enfrentados. Es la realidad.

Si se quería dar un discurso defendiendo la legalidad vigente desde el marco de una Constitución que hace a todos los españoles iguales ante la ley (¡ja, ja… y ja!), quien debería de haber salido en la caja tonta hablando, tendría que haber sido el máximo representante del partido más votado en las últimas elecciones. Y a ese, le guste o no a mucha gente, habría que haberlo respetado como lo que es: el verdadero máximo exponente de la voluntad del pueblo español. Todo lo que no sea que el presidente electo haga un comunicado, siempre que se suponga que le va a hablar el país el máximo representante (real), es engañar a los españoles. Como engañarlos es, que se pueda modificar la Constitución para permitir que la princesa de Asturias pueda gobernar como máxima soberana en el futuro, y que luego digan que no hay posibilidad de modificar esa misma Carta Magna para poder hacer que, quien lo quiera en España, pueda votar en un referéndum, sean catalanes, madrileños, gallegos, murcianos o del coño de la Bernarda: si esto no se permite, la Constitución en este país ya no pinta nada.

Imagen de Photos_Marta.

Toda esta ensalada de mierda que están haciendo tragar al país, a cuenta del famoso referéndum catalán, a quien está beneficiando de una manera descomunal, es a los partidos políticos. No a los ciudadanos. Los ciudadanos para ellos, no pintáis nada. ¿O acaso creéis que si un policía nacional hubiese acabado muerto en Catalunya, en los famosos enfrentamientos que el gobierno intenta minimizar y que ha visto todo el mundo menos ellos, se hubiese respetado a este policía muerto? No, señores: no. Se hubiese politizado la muerte de este señor. Gracias a Mari, no hay que lamentar ninguna de estas dos cosas.

Lo que sí que hay que lamentar, es que la ciudadanía está siendo sistemáticamente arrastrada por esta vorágine de nacionalismo exacerbado. Venga de donde venga. Y que no me diga nadie que no, porque os voy a transcribir aquí, una conversación real, del día siguiente al comunicado del soberano:

  • Yo creo que el rey ha sido demasiado blando en su comunicado.
  • Verás, campeón… a mí este señor no me representa. Lo respeto, y respeto lo que me dices… pero creo que deberías leer un poco más y ver menos la caja tonta

Al hilo de esta contestación por mi parte, y sabiendo como sabía mi interlocutor que mi tierra es Euskal Herria, lo que ocurrió a continuación me dejó estupefacto: me enseñó, en el móvil, una foto de Arnaldo Otegi, y me preguntó…:

  • ¿Y qué piensas de este…?

Le contesté, por supuesto, y así lo siento, que la violencia, venga de donde venga, y defienda lo que defienda, nunca conduce a nada… y que debería de leer un poco más.

Poco después, oí sin quererlo otra conversación que me volvió a reafirmar en la idea de que todo se está yendo a la mierda. Otra conversación, humanos míos, tristemente real:

  • Pues yo creo que lo que tendría que hacer el gobierno es enviar la Legión y el ejército a Catalunya…
  • Sí… unas cuantas hostias a todos para que espabilen…

Triste, abatido y desolado, reafirmé la impresión que tengo de que todo se está colando por el retrete. Y de que el actual partido político que gobierna en España está haciendo las cosas muy bien. Pero que muy bien:

Nunca estuvimos más cerca de otro 18 de julio. Ni cuando hubo vascos que mataban en el pasado por su tierra.

O eso decían ellos.

Violencia es violencia, me la pongáis la bandera que me la pongáis, y …

… a todos los que penséis que la violencia es el camino para que la gente entre en razón…

… muy pronto habéis olvidado que si al final las cosas se tuercen de verdad…

… en la guerra solo mueren los hijos de los pobres.

 

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