La manada

La manada

Hola, humanos.

Siguiendo con la pauta de la bitakora, y reiterando una vez más que este espacio no se ciñe a ninguna de vuestras ideologías baratas de mercachifle, yo, el Basajaun, he decidido abrir una nueva sección dentro de este, vuestro lugar: Conversaciones con el Tarttalo. ¿Por qué? Porque es mi amigo y, al igual que yo mismo, no estamos coaccionados por lo que os digan las redes sociales, “el mentiroso” (el Tarttalo llama así a cualquier medio convencional de prensa escrita), y, mucho menos aun, lo que diga la puta caja tonta de los cojones que tanto os encandila, os obnubila y adormece.

Comencemos:

Volvía yo de dar un maravilloso paseo por las montañas de mi adorada Euskal Herria, y quise terminar ese momento de asueto en su cueva. Y, bueno… sus conversaciones nunca me dejan indiferente, por lo que entré dentro con la esperanza de que, una vez más, me deleitara con esa racionalidad tan visceral que le caracteriza, y de la que vosotros, los humanos, carecéis. Increíble o no, estaba con un “mentiroso” en la mano, mientras con la otra se intentaba quitar un trozo de comida de entre los dientes con un hueso astillado. Sin volverse siquiera, me invitó a pasar y sentarme. Le noté cabreado:

  • ¿Qué te preocupa, Tartti…?
  • Basa… algunas veces me dan ganas de salir ahí afuera y liarla parda.
  • ¿Qué lees?
  • Aquí dice… es que… —se frotó la frente y me miró con ese ojo que todo lo escruta— es que aquí pone que en los Sanfermines violaron entre cinco tíos a una chavala. Si los cojo yo sí que los iba a poner mirando pa Cuenca
  • Vaya… menudos “hombres”…
  • Sí. Hay que ser muy poquita cosa para forzar sexualmente a alguien… —aquí me sorprendí de lo bien que se explica últimamente el Tarttalo—… o sea… una media mierda…—este Tarttalo… siempre tan claro y transparente cuando habla, je, je, je…—
  • ¿Te das cuenta de lo que acabas de decir…? No creo que nadie les haya descrito así antes.
  • ¿A quiénes? ¿A los violadores?
  • Sí… pero me refiero a esos cinco de los que hablas.
  • No te entiendo.
  • Verás Tartti… hay que ser todo lo que un hombre no debe ser para violar a una mujer… pero en el caso de esos que dices… piensa un poco…
  • Fueron cinco los que la violaron…
  • Vas bien…
  • …entonces… interpreto que… ¿tenían que ser cinco para violarla…? ¿No pudo hacerlo uno solo?
  • … continúa…
  • Y digo yo… que si un tío que viola a una tía… es una media mierda… estos “angelitos” de la manada… al necesitar ser cinco para hacer algo así… si las matemáticas no me fallan… ya sabes que no soy mucho de esas cosas, je, je, je…
  • Sí. Lo sé. Acaba lo que estabas diciendo.
  • Pues que digo yo… que si uno solo es una media mierda… ¡esos cinco son la décima parte de una mierda cada uno! ¡No valen nada! ¡Menos que nada!
  • Tienes razón.
  • ¡Ni para abonar! ¡No llegan ni a mierda para abonar!
  • Ni yo mismo lo hubiese podido expresar mejor…
  • Los van a meter a la cárcel, y por mucho tiempo, ¿no?
  • Pues no lo sé…
  • Pues espero que sí. Y que cuando vayan a las duchas, se les caiga el jabón al suelo.
  • Ja, ja, ja…
  • Je, je, je… ¿merendamos?
  • Sí. Estaría bien.

 

El Tarttalo sonreía cabeceando un poco, mientras preparaba algo para comer, contento y satisfecho por la deducción a la que él había llegado, y que, me temo, es la opinión de una masa de gente tan, pero tan grande en Euskal Herria, y fuera de ella… que al final, a esos “hombres” no les va a quedar más remedio que asumir lo que para muchos son, y serán siempre, por hacer lo que hicieron.

Y como, muy contentos, usaron sus teléfonos móviles para regodearse de su hazaña, y ahora que se sienten señalados piden que su imagen no se difunda con la intención de preservar su intimidad… pues que desde esta bitakora me uno al Tarttalo y a tod@s los que piensen como él, y los muestro aquí para que todo el mundo sepa quiénes son.

Si ellos no entienden el significado de la palabra “NO”…

… yo tampoco.

Aquí los tenéis.

Imagen obtenida de pressgigital.es

Hay que ser muy aguerrido, valiente y temerario, para violar entre cinco tíos a una tía.

Espero que entendáis que, de todo lo que se habló en en el juicio, no pierda ni el tiempo de comentarlo aquí. Es que hoy, como dicen las mujeres…

… no tengo el coño pa ruidos.

 

PD: a día de hoy, y aunque parezca increíble, se les ha condenado a nueve años por abuso sexual, no por violación. La sentencia está recurrida. Seguiremos informando.

 

 

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4 Comentarios

  • Hola. Coincido plenamente en que son todo lo que no tiene q ser un hombre. Ahora, como sociedad, no podemos esperar algo más q la aplicacion del Código de Hammurabi? Lo del jabón en la ducha es por todos sabido y luego? Como humana no me cierrra. Saludos.

  • Merce, el problema es de base: ni puede ni debe haber una justicia con dos o tres varas de medir. Si solo hubiese una, igualitaria y PARA TOD@S, me temo que muchas cosas mejorarían. Y las “manadas” se lo pensarían antes de actuar.
    Un abrazo, Merce.

    • De acuerdo. Sea España o Argentina parece que las cosas están mal.
      Mas allá de esto me gusto mucho el aequitas felicitaciones por el trabajo previo, el resultado lo valió. Saludos.

      • Muchas gracias por las felicitaciones, Merce. Créeme cuando te digo que el trabajo previo fue extenuante. Y créeme también cuando te digo que ese trabajo mereció la pena, al comprobar cómo, a much@s de los que lo habéis leído, os ha gustado.
        Un afectuoso saludo, Merce.

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