La leyenda de La Cabra Fantasma de Carbonera

La leyenda de La Cabra Fantasma de Carbonera

Hoy, en el Arkano de la bitakora, la Cabra Fantasma de Carbonera.

Situado en lo alto de La Loma de La Vega-Valdavia, y siendo una de las más humildes pedanías del Ayuntamiento de Saldaña, en la provincia de Palencia, el pequeño pueblecito de Carbonera no ha podido, a pesar del transcurso de los años, eliminar del imaginario colectivo un hecho que, como poco, no deja de resultar curioso: la existencia de un ser oscuro y misterioso que atormentó a los vecinos en el pasado.

Existen varios sitios, otras bitácoras, que hablan de ello. Que disertan y comentan sobre lo que ocurrió hace muchos años…

… incluso existe un libro donde se expone el tema… ji, ji, ji…

Unos intentan explicar de forma racional lo que pasó y cómo, y otros se limitan a tratar de mostrar los hechos como algo oscuro y tenebroso. Ambas ideas son acertadas.

Carbonera ha sido, y es, un lugar apartado y humilde como pocos. Si a ello le sumamos que en la actualidad hay menos de treinta vecinos censados, nos haremos una mejor idea de lo minúsculo y recóndito que es. Perdido en el interior de la provincia de Palencia, ha visto cómo sus habitantes se tuvieron que marchar poco a poco del pueblo para buscarse el pan. Por ello, en la actualidad hay muy pocos vecinos, y los que hay son, en su mayoría, hombres y mujeres de ya cierta edad. Tan apartado como está, y teniendo en cuenta los habitantes que viven en la actualidad (apenas una docena a pesar de que haya el doble censados), si a día de hoy una persona se da una vuelta por el pueblo comprobará cómo es casi imposible poder entablar conversación con algún vecino. La sensación desde el majón, si se queda uno quieto mirando a su alrededor, no dista mucho de lo que pudo sentir un forastero en una película del oeste, al llegar a un pueblo vacío, mientras observa cómo le pasa por delante una bola de heno empujada por el viento. Algo muy triste, si tenemos en cuenta que se dice por el lugar que hace cincuenta o sesenta años Carbonera era el pueblo con la cuadrilla más grande de mozas de los alrededores, lo que nos da una idea de lo que ha menguado en cuanto a número de vecinos en apenas medio siglo, y la vida que hubo entonces en el pueblo.

Pero mientras los habitantes han ido a menos, su historia se mantiene inalterable. Pétrea y dura, como Carbonera en invierno. Y dentro de esa historia, obviando todo lo que un humilde servidor ha podido aportar rebuscando en archivos y bibliotecas, y que ya dejé plasmado en las entradas de esta bitakora con el nombre del pueblo (Carbonera I, II, III, IV, V, VI, VII y VIII… y esto no ha terminado…), y donde queda claro que Carbonera no fue en el pasado un pueblo cualquiera, hay algo que ha perdurado. Algo que hace que más de uno todavía se santigüe al oírlo: la leyenda de la Cabra Fantasma.

Del mismo modo que a un joven se le erizan los pelillos de la nuca al oír la historia de la chica de la curva, a los mayores de Carbonera les pasa lo mismo cuando se les menciona la susodicha leyenda. Algo que yo mismo he podido confirmar. Y cuando se les saca el tema, comentan algo… aportan poco cuando intentan explicarlo… y suelen zanjar la conversación haciendo ademanes con la mano mientras te preguntan que qué tal será el tiempo del día siguiente.

Todavía hoy, y a pesar de los años pasados, esta leyenda permanece viva. Todavía hoy, y a pesar de los años, esta leyenda sigue causando miedo. Y todavía hoy, y a pesar de los años, esta leyenda sigue dando que hablar a cualquiera que se arrime al pueblo a pasear, y no dejan pasar la oportunidad de preguntar a algún vecino, si es que ven a alguno, sobre la Cabra Fantasma. Creedme, sé de lo que hablo.

Pero… ¿qué es la Cabra Fantasma?

Para empezar, ese nombre, la Cabra Fantasma de Carbonera, se lo han puesto los foráneos. En Carbonera solo se la conoce como “La Cabra”. Y no se toma como una leyenda. Para los más ancianos es algo muy real, y que les retrotrae a los miedos más atroces de su niñez, obviando el hambre. Para entender un poco mejor lo que es La Cabra, vamos a viajar en el tiempo, y nos situaremos en la Carbonera de los años treinta de la pasada centuria…

Muchas noches, los vecinos oían ruidos terribles desde la cama. Ruidos que los despertaban y atormentaban: vacas mugiendo inquietas y atemorizadas en las cuadras, revuelo en las cocinas cuando se supone que no había nadie ahí, chiguitos llorando en sus camas asustados por esos ruidos…

… y el espectral balido de una cabra retumbando en las paredes de adobe, desde la fuente hasta la escuela, desde el majón hasta la iglesia…

Todo esto hizo que se quisiese ver al ser maléfico, unos para cazarlo o matarlo, y otros porque era algo inusual y, por lo tanto, digno de ver. A esto último se acercaron muchos foráneos al pueblo, en comitivas de docenas de personas en carros, mulas, caminando…

Y la leyenda fue poco a poco convirtiéndose en una bola de nieve de grandes proporciones. Como es lógico, al final no solo se acercaron al pueblo los curiosos, sino que llegó un momento en el que hasta la prensa escrita quiso contar aquellos sucesos.

El periodista que llegó a Carbonera con la intención de saber algo más de La Cabra, Eusterio Alario, dejó constancia escrita de lo que allí vio y le contaron (sobre todo la maestra de por aquel entonces del pueblo, doña Pilar), y redactó una noticia sobre ello, fotos incluidas. Noticia que puedo enseñaos aquí debajo, gracias al trabajo de un hijo del pueblo de Carbonera que rebuscó en pinacotecas de Madrid hasta que pudo dar con la noticia, y que no es un servidor. Tampoco lo nombraré aquí para salvaguardar su privacidad, pero me temo que algunos de los que leáis esta entrada… ya sabéis de quién estoy hablando.

Espero que entendáis que lo que vais a ver son documentos escaneados de fotocopias de fotocopias, por lo que si no se aprecian del todo bien, os pido disculpas. Pero me parecen unos documentos tan reveladores, y tan enriquecedores del pasado real de Carbonera, que no quiero escribir aquí lo que en ellos se halla, sino mostrarlos tal cual:

 

 

Esta es, humanos míos, la leyenda de la Cabra Fantasma de Carbonera. Podéis creer lo que dijo doña Pilar a Eusterio, o podéis no creer en ello. Pero lo que es cierto y real, es que para los habitantes de Carbonera…

… no es una simple leyenda.

Y recordad: con La Cabra, no se bromea.

 

 

 

 

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